El pesimismo y la falta de crédito, lastran el mercado del automóvil. Aunque los fabricantes de vehículos hayan redoblado su esfuerzo publicitario y comercial lo cierto es que, ahora que desaparece el apoyo económico y psicológico del Plan 2000E, se enfrentan a un panorama complicado. Al menos cuatro de cada 10 potenciales compradores no pueden renovar su vehículo por motivos económicos, según un estudio elaborado por la consultora especializada en el mercado del automóvil TNS Area.
Este grupo que debe apretarse el cinturón y esperar mejores tiempos para cambiar su coche ha aumentado un 44% en el último año. Y al menos uno de cada tres señala que su problema es la «falta de fluidez» en el crédito. Desde el inicio de la crisis económica en 2008 y, sobre todo el año pasado, las entidades han restringido al máximo la financiación de automóviles, que hasta entonces había sido un gran negocio. El crédito total para comprar coches cayó un 37% en 2009 hasta 6.324 millones de euros y la morosidad se disparó un 63%. Con este panorama, grandes financiadores como Santander Consumer han reducido su presencia en España para centrarse en otros países donde lo peor parece haber pasado, como Estados Unidos. Además de arriesgar más en la financiación a sus clientes, la respuesta de las marcas para dar la vuelta a esta situación ha sido contener los precios de los coches. Según TNS, las tarifas medias del mercado ya registraron una tendencia negativa el año pasado al caer un 3% hasta 22.320 euros.
Hasta abril de 2010, los precios medios se recuperaron ligeramente aunque, de forma simlutánea, la presencia del 2000E, que proporcionaba descuentos de entre 1.500 y 2.000 euros a cargo de las Administraciones, llevó a la realización de fuertes descuentos. En lo que va de año, los concesionarios han aplicado a los compradores una rebaja media de 3.063 euros, lo que representa un 16% más que el año pasado. Quizás por esta razón, la consultora destaca que los compradores que se interesan por algún modelo nuevo piensan que el precio es difícilmente rebajable y apenas regatean, con lo que optan por renunciar a alguna opción extra del vehículo -navegador, embellecedores, acabados...- para ahorrar. Combatir esta austeridad forzada es una misión para la publicidad. Entre enero y abril -el periodo en que más aumentaron las matriculaciones- la inversión publicitaria del sector creció un 33%, hasta 643 millones de euros, con la televisión y la prensa como los medios más utilizados